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Por José Villamarín Carrascal
Docente Facso-Quito
El pasado 24 de abril, El Ciudadano publicó dos notas sobre la demanda de inconstitucionalidad del Código de la Democracia, presentado por agrupaciones sociales y sectores de oposición (Inconstitucionalidad del Código de la Democracia, demanda de UNP y opositores y Veto al Código de la Democracia no atenta contra ninguna norma).
La primera nota cumple con uno de los principales estándares de calidad informativa: la contrastación y equilibrio de fuentes. Da la palabra por igual a sectores que están a favor y los que están en contra del Código de la Democracia. La segunda, en cambio, solo da espacio a los sectores oficialistas.
¿Qué hizo diario Expreso? Pues, sosténgase de la silla: en su versión en línea del mismo 24 de abril, ¡reprodujo textualmente las dos notas del medio oficial! Sí. Tanto la nota equilibrada como la que es favorable al Gobierno. ¿El Expreso? Sí. El Expreso de Guayaquil, el diario que no es precisamente afecto al régimen, hizo suya la nota titulada: Veto al Código de la Democracia no atenta contra ninguna norma. Al final citó la fuente, no de El Ciudadano, sino de la Presidencia (de la República). Reprodujo la nota, con error y todo, pues en el título se está opinando, lo que no está permitido en una noticia. Y, lo peor (pese a la cita final de la fuente), se está haciendo cargo de una afirmación que, de seguro, lejos está de compartir.
¿Esta es la nueva política de diario Expreso? ¿Alguien lo hizo ”sin querer queriendo”? Sea lo que fuere, en el manejo de fuentes, la política debe ser la misma para las versiones impresa y en línea: equilibrio y contrastación de fuentes. No vaya a suceder lo que sucedió en esta oportunidad que, al reproducir del medio oficial la nota que favorece al Gobierno, borre con el codo lo que hizo con la mano en la versión impresa, donde el diario porteño fue equilibrado, como debe ser.
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