“Toda información obedece a una o varias intenciones (…) Sea expresa o implícita, la intención gobierna el proceso de elaboración de una información, le impone sus reglas que pueden darle forma, deformarla, recortarla, destacarla o suprimirla”.
Desde esta frase del maestro colombiano Javier Darío Restrepo, nos podemos explicar con suficiencia las diferencias entre los enfoques de una misma noticia publicada por algunos medios de comunicación del país e incluso de una agencia internacional de noticias.
El hecho cierto es que en el segundo semestre de este año, Ecuador recibió 609 millones de dólares en remesas de los emigrantes, según información del Banco Central. Pero como los hechos no tienen sentido por sí solos sino en sus relaciones, hay dos referentes para comprender la dimensión de esta cifra. Uno: compararlo con los ingresos provenientes por este mismo rubro en similar semestre del año anterior. Dos: compararlo con los datos del semestre inmediatamente anterior.
Las diferencias son sustanciales. El ingreso de este segundo semestre por las remesas de los emigrantes es mayor en un 9.7 % en relación al primer semestre de este año, pero es menor en 19.7 % en relación al segundo semestre del año anterior.
¿Cuál dato es más importante? ¿Cuál cifra se debería resaltar? La técnica dice que las cifras se comparan con las de similar período del año anterior. El sentido común dice que ciertas cifras, para el lector, son más útiles si se las compara con el período inmediatamente anterior, por su cercanía, lo que sería más objetivo. ¿Con cuál nos quedamos, entonces? Depende de la intencionalidad del medio o del periodista.
Si quiere -consciente o inconscientemente- dar una imagen de que en el Gobierno todo va mal, que hasta las remesas de los pobres emigrantes caen (donde nada tiene que ver el Gobierno Nacional), entonces, titule como lo hizo Hoy, El Mercurio y Revista Líderes: “Remesas de migrantes ecuatorianos caen 19.7 % en segundo trimestre”. Que, curiosamente, es el mismo enfoque de la agencia AFP.
Si quiere informar sin pensar si su título va a afectar o favorecer a un determinado sector, sino que considera que ese enfoque es más objetivo, puede titular como lo hizo El Comercio: “El flujo de remesas subió 9,7% el segundo trimestre”.
Y conste que ninguno de los dos titulares es falso. Solo que, como dice Restrepo, la intención gobierna el proceso de elaboración de la información. O, como dice el comunicólogo chileno Camilo Taufic: no nos llevemos a engaño, siempre nos comunicamos para influir en los demás, que lo hagamos consciente o inconscientemente, es otro problema.