Noticias censuradas

El Proyecto Censurado de la Universidad de Sonoma State, California, rescata las historias periodísticas más relevantes pero más ocultadas por los grandes medios corporativos transnacionales cada año. En esta sección ofrecemos los textos correspondientes de este proyecto.

Las 25 Noticias Más Censuradas 2010/2011 (CASTELLANO) NUEVO

The Top Censored Stories From 2009-2010. (INGLÉS) 

Las 25 historias censuradas durante 2009-2010 (CASTELLANO) 

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Si quiere opinar, vaya a las páginas de opinión

“Nebot fustiga políticas prodelincuenciales del Gobierno”. Con este titular (y la correspondiente fotografìa), el periódico electrónico Ecuadorenvivo.com abre su información de este 5 de octubre. ¿El problema? Aparentemente ninguno. Se asume que es una información de lo que el Alcalde de Guayaquil dijo en entrevista a Teleamazonas.

Pero no es tan simple el asunto, pues de por medio hay un juicio de valor: el calificativo de “prodelincuenciales” que se da a las políticas gubernamentales. Si ese calificativo lo da Nebot, pues es su problema, él tendrá sus razones y es el responsable de lo dicho. En este caso, el periodista solo tenía que citar la fuente y decir que esa declaración le pertenece a la fuente (Nebot).

Si no lo hace, la responsabilidad del calificativo recae en el periodista, en cuyo caso, él (o el periódico) tendrá que responsabilizarse de lo dicho. 

Si nos atenemos a un elementalísimo análisis lingüístico, esa afirmación le corresponde al periodista, pues él dice con sus palabras que Nebot fustiga dichas políticas a las cuales les califica (el periodista, no Nebot) de “prodelincuenciales”. Para descargar en la fuente la responsabilidad de lo dicho, solo tenía que poner comillas en “políticas prodelincuenciales” y listo. Materia de primer semestre en las escuelas de Periodismo.

Exactamente lo mismo sucede con el primer párrafo, donde dice que “El alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, le hechó (sic) la culpa a las leyes prodelincuenciales por el aumento de los crímenes…”. También en este caso, el calificativo le corresponde al redactor y no a la fuente.

Con seguridad, el periodista de las siglas JTR (con las que firma esta nota) debe estar al tanto de lo que en los últimos meses se viene discutiendo a propósito de la Ley de Comunicación: “No a la censura previa, sí a la responsabilidad ulterior”.  Eso significa que a usted, colega periodista, nadie le va a prohibir publicar esta nota, pero sí tiene que responder por lo publicado; en este caso, si alguien que se siente afectado por lo dicho le requiere, usted tendría que demostrar que las políticas a las que alude son “pro delincuenciales”. Si no lo hace…

Y no se trata de si esas políticas favorecen o no a los delincuentes. Eso no está en discusión en este análisis. Se trata de que al periodista no le compete hacer este tipo de afirmaciones. Aunque fuese cierto, su papel no es emitir juicios de valor sobre un hecho. Si quiere hacerlo, como se dice en las salas de redacción: “vaya a las páginas de opinión”.

Para refrendar esta tendencia a editorializar que tiene el periodista, finaliza su nota con la siguiente frase: “La presencia de los militares en la calle, si bien es bien vista, no es eterna en las calles, por eso se necesitan otras medidas correctivas”.

¿Ud., señor periodista, considera que se necesitan otras medidas correctivas? Si es así, no escriba noticias, haga artículos, donde deje caer toda su carga valorativa en los hechos que usted considera pertinente. Pero en la noticia no. Eso es todo. Primer semestre de Periodismo…

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