Noticias censuradas

El Proyecto Censurado de la Universidad de Sonoma State, California, rescata las historias periodísticas más relevantes pero más ocultadas por los grandes medios corporativos transnacionales cada año. En esta sección ofrecemos los textos correspondientes de este proyecto.

Las 25 Noticias Más Censuradas 2010/2011 (CASTELLANO) NUEVO

The Top Censored Stories From 2009-2010. (INGLÉS) 

Las 25 historias censuradas durante 2009-2010 (CASTELLANO) 

Leer más...

Nombre:

Email:

¿Entrevistador o incitador?

En una de las charlas y talleres a los que había invitado al periodista Rubén Darío Buitrón a un par de universidades de Quito, reiteró a los estudiantes un ejemplo que es clásico en las salas de redacción y en las aulas universitarias, para identificar lo que es la objetividad periodística. Así más o menos se refirió: si hay un enfrentamiento racial entre blancos y negros y el lector no sabe que el periodista que escribió la nota es blanco o negro: ¡eso es objetividad! Creo que es una buen referente para hacer una suerte de “test de objetividad” cuando nos encontremos con casos similares.

Creo que vale la pena traer a colación ahora esta referencia, por dos razones: primero, porque este ejemplo se adapta muy bien para saber si en el caso que vamos a analizar el periodista es o no objetivo. Y, segundo, porque uno de los protagonistas del caso es precisamente el periodista Rubén Darío Buitrón, pero como fuente y no como periodista.

El miércoles 30 de diciembre pasado, Lenin Artieda de ECUAVISA entrevistó a las 07:36 (según el registro de Ecuador en vivo) a Rubén Darío Buitrón, coordinador de opinión del diario El Comercio, sobre el tema de la Ley de Comunicación. La intencionalidad de Artieda es evidente en cada una de sus preguntas. Pero no vamos a analizar toda la entrevista que duró 8’ 43’’. Suficiente con la primera pregunta. La transcribo textualmente:

LA: “En estos momentos nos encontramos, no los periodistas, sino los ciudadanos, entre la espada y la pared. Porque nos dicen que la nueva Ley de Comunicación será una Ley Mordaza, porque resulta que con la actual ley (hace un gesto y un tono de ironía) se cierran medios… Rubén Darío Buitrón, periodista de diario El Comercio, se encuentra en los estudios de la capital. Rubén Darío, muy buenos días: usted qué escoge, qué prefiere, la horca o la guillotina…”.

 RDB: “Gracias Lenin, buenos días. Yo preferiría todavía no llamarla ley mordaza porque me parece que es adelantarse a los hechos. Pero creo que si la Constitución de Montecristi establece la obligatoriedad y la necesidad de que exista una ley, pues que la ley venga. Pero, ojo, esto es muy importante: no puede ser una ley dedicada contra los medios privados de comunicación, sino una ley que nos regule las actividades a todos los comunicadores, incluyendo al presidente de la República…”

¿Cuál es la razón de ser de una entrevista? La más obvia, tratar de obtener las impresiones u opiniones del entrevistado sobre un tema determinado, en el cual, se supone, es una autoridad. ¿Y para qué? Para que el lector, radioescucha o televidente se forma una opinión libre y autónoma, lo más cercana a la realidad y pueda tomar decisiones sobre ella.

En este caso, ¿Artieda trató de obtener las opiniones de Buitrón o de incitarle a que conteste de acuerdo a lo que él quería? ¿Deseaba conocer los puntos de vista del entrevistado para que el televidente se forme una opinión libre sobre el tema o quería que el televidente se forme la opinión que a él le parece la adecuada? La intencionalidad de Artieda parece muy clara, pues al entrevistado le dio solo dos opciones: “la horca o la guillotina”, para referirse a la actual y a la nueva ley. Solo que no sabía que se iba a encontrar con un entrevistado que iba a ser coherente con su forma de pensar, y que no iba a caer en el juego de las adjetivaciones, muy propensas al sensacionalismo.

¿Qué tal si aplicamos el “test de la objetividad” a esta entrevista? Para eso, parafraseando al caso del enfrentamiento racial, preguntamos a los lectores: ¿Después de leer la primera pregunta de la entrevista, usted no sabe si Artieda está a favor o en contra de la Ley de Comunicación? Si contestó positivamente, entonces Artieda intentó ser un entrevistador objetivo. Si contesto negativamente, no fue un entrevistador sino un instigador. En el primer caso, está haciendo información; en el segundo, quiere favorecer una causa. En el primer caso, finalmente, está haciendo periodismo; en el segundo, hace propaganda. Si fuera esto último, personalmente no creo que deba hacerlo en ECUAVISA, pues este ha sido tradicionalmente un medio de información y no de propaganda ¿o sí?

Trackback(0)
Comentarios (0)Add Comment
Escribir comentario
 
 
corto | largo
 

security image
Escribe los caracteres de la imagen


busy
 

Buscar