Noticias censuradas

El Proyecto Censurado de la Universidad de Sonoma State, California, rescata las historias periodísticas más relevantes pero más ocultadas por los grandes medios corporativos transnacionales cada año. En esta sección ofrecemos los textos correspondientes de este proyecto.

Las 25 Noticias Más Censuradas 2010/2011 (CASTELLANO) NUEVO

The Top Censored Stories From 2009-2010. (INGLÉS) 

Las 25 historias censuradas durante 2009-2010 (CASTELLANO) 

Leer más...

Nombre:

Email:

Que el titulador respete el contenido
 
No es que sea aficionado al heavy metal. Para nada. Pero sí a la redacción adecuada. Por eso me llamó la atención, a primera vista, la falta de concordancia entre el título y la primera línea del sumario, en una nota publicada por El Comercio, el miércoles 20 de enero. El título dice: “Metallica generó furor en Lima”, mientras que el sumario indica: “La banda de heavy metal tenía previsto presentarse ayer”. No entiendo: primero dice que generó furor (o sea que sí se presentó) y de inmediato que solo tenía previsto presentarse. Esto último, incluso, es ratificado en el lead, donde se insiste que la banda, en la noche, “daría un concierto”. ¿De qué mismo se habla?

El error va más allá: el contenido de la crónica no tiene nada que ver con el título. La crónica es una interesante narración de las peripecias y anécdotas de los aficionados rockeros ecuatorianos que viajaron expresamente a la capital peruana a mirar a esta banda, “una de los mayores exponentes de rock pesado del mundo”. El título, en cambio, intenta reflejar lo que pasó en el concierto. Nada que ver lo uno con lo otro. “Vos por ahi, yo por acá…”, como dice la canción.

¿Qué pasó? Simplemente que la nota se envió desde Lima antes de las seis de la tarde del martes 19 (hora de cierre del diario, según lo dice la propia crónica), por lo que obviamente no podía hablar de lo que sucedió en el concierto y el periodista optó por una nota de interés humano. Pero quien tituló optó por privilegiar el valor de actualidad de la noticia en perjuicio de la crónica en sí, donde el tiempo verbal se había manejado de manera adecuada. ¿Es eso justo? No. Ni para el periodista que escribió la crónica, ni para el público, ni para el periódico que hace un buen esfuerzo por cubrir el evento desde Lima. Que el título (y el titulador, por supuesto) respete el contenido creo que es lo más justo y prudente. 

¿Qué habrá dicho Renata Salazar, la autora de la crónica, cuando leyó su crónica con un título que nada tiene que ver con su texto?
Trackback(0)
Comentarios (0)Add Comment
Escribir comentario
 
 
corto | largo
 

security image
Escribe los caracteres de la imagen


busy
 

Buscar