|
Yo sé que a nadie le gustaría volver a tercer curso de colegio, peor aún a repasar gramática o matemáticas. Pero diario Expreso nos obliga para recordar cómo se hace una oración compuesta. Pensé que nunca me iba a servir; ahora resulta que en periodismo es importante.
Hagamos una explicación lo más simple posible: cuando en una oración hay más de dos verbos, hablamos de una oración compuesta. Y si tiene el nexo pero (sino, sin embargo, etc.) es una oración adversativa. Adversativo viene de opuesto, adversario. Por eso, la segunda parte de la oración adversativa establece una relación de oposición con la primera. Es decir: lo que dice un enunciado es contradicho por el otro. Ej. El dinero hace ricos a los hombres, pero no dichosos (aunque muchos piensen lo contrario). La segunda parte le contradice a la primera. ¿Verdad?
Ensayemos ahora con esta oración que aparece en el sumario, es decir, inmediatamente después del título de una noticia de diario Expreso: “Según el Gobierno, el desempleo bajó de 9,1 en el primer semestre a 7,7% en el segundo, pero las discotecas, restaurantes y bares reflejan una situación diferente”.
¿Quién contradice las cifras oficiales del desempleo? La situación de las discotecas, restaurantes y bares. ¿Es adecuado este argumento utilizado por Expreso para contradecir esos datos? No, es, más bien, risible.
Y no digo que no se deban contraponer las cifras. Todo lo contrario. La contrastación de fuentes, lo venimos sosteniendo desde siempre, es una de las exigencias del buen periodismo. Y las cifras oficiales son las que suelen requerir más verificación o contrastación. Solo que hay que saber hacerlo.
¿Cómo lo hizo diario Hoy? Veamos. En su nota titulada Desempleo baja en el segundo trimestre, la cifra oficial la contrapone con la declaración del presidente de la Cámara de Comercio de Quito (CCQ), Blasco Peñaherrera.
La Hora, por su lado, desde el título ya advierte su intención: Niegan baja de desempleo, dice, y en el contenido contrapone las cifras oficiales con los criterios del mismo presidente de la Cámara de Comercio de Quito; de Jaime Carrera, titular del Observatorio de Política Fiscal, y de Carlos Rivadeneira, ex presidente de la Cámara de la Pequeña Industria de Pichincha (Capeipi).
Como que ellos sí son “coteja”. Pero de allí a querer contraponer cifras nacionales con lo que pasa en los restaurantes y bares, un sector importante del país, pero relativamente pequeño, creo que es perder la dimensión de las cosas. Hasta para hacer oposición hay que saber hacerlo.
Esta es la nota publicada por Expreso:

Trackback(0)
 |