|
Este viejo adagio popular, para bien o para mal, ha sido la brújula de no pocos periodistas de los distintos medios del país. Hace referencia a esa vieja práctica de tratar de “golpear a la competencia” con la publicación de primicias que, a más de elevar el ego del periodista y del medio, sirven -y solo para eso deberían servir- para informar de manera oportuna sobre un hecho determinado.
Estos “golpes” se dieron el martes 14 de diciembre pasado, cuando El Universo, La Hora y Expreso anunciaron la renuncia de Gustavo Jalkh, como ministro del Interior, adelantándose a los otros medios nacionales.
El Universo abrió su portada con este titular: “Jalkh deja manejo de la seguridad”. La Hora, también en portada, dijo “Ministro Jalkh deja funciones” e incluyó la foto del que se va y del que llega (Alfredo Vera Arrata). Y Expreso anunció, en páginas interiores, no solo la renuncia sino también el reemplazo: “Jalkh renuncia a Interior y será reemplazado por Alfredo Vera”.
¿Y los otros medios? ¡Toma tu dulce! El Comercio, en la pág. 4, no quiso arriesgar, por lo que tímidamente se atrevió a sugerir el hecho a través de una pregunta: ¿Relevo en el M. del Interior? Diario Hoy, en la pág. 10, optó por poner solo el verbo en potencial “Jalkh habría renunciado al Ministerio del Interior” y El Telégrafo, medio cercano al Gobierno, prefirió no topar el tema; habló, de manera amplia, sobre los expedientes administrativos abiertos a unos jueces, pero de la renuncia ¡ni pío!
¿Qué habrá pasado en las salas de redacción de unos y otros medios, el miércoles 15, cuando los editores se reunieron con los reporteros para evaluar el trabajo del día anterior? ¿Será que, como sucedía antaño, hubo festejos de unos y lamentos de otros? Haya sucedido lo que haya sucedido, lo importante seguirá siendo informar no pensando en la competencia, sino en el público, el único dueño de la información. ¿Habrá sido esta la reflexión de “vencedores” y “vencidos”? Esperemos que sí.
Trackback(0)
 |