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En el Boletín Nº 10 del Proyecto Deslindes, del Decanato de Investigación del Instituto de Altos Estudios Nacionales, se presenta un interesante análisis de coyuntura basado en la observación de las noticias sobre la discusión parlamentaria de la Ley de Comunicación, las elecciones de la Asamblea Nacional, la información sobre el juicio que sigue el Presidente Correa contra un editorialista y directivos del diario El Universo y la conformación del Consejo Transitorio de la Judicatura. El análisis se aplicó a las noticias que sobre esos temas publicaron seis diarios de distribución nacional (El Comercio, El Universo, El Telégrafo, Extra, Hoy y La Hora), entre el 16 y el 31 de julio de 2011. Un total de 393 notas informativas, 168 primeras planas y 50 editoriales.
En un grupo de gráficos que ofrece este informe (pág. 5), publicado en Mediaciones, se dan datos muy interesantes sobre las fuentes periodísticas y su grado de contrastación. Vale la pena reproducirlos para que el lector pueda hacer sus propias lecturas y nosotros la nuestra.

Uno de los principios éticos fundamentales del periodismo, que también permite medir la calidad de sus productos, es la contrastación de fuentes; es decir, la consulta de diversas fuentes, sobre todo las que tienen criterios contrapuestos, que permiten conocer los acontecimientos desde varios puntos de vista. Esto es mucho más necesario cuando de temas polémicos se trata, como los temas sobre cuya cobertura periodística ha hecho su análisis Deslindes. Más aún cuando estos hechos se dan en un contexto tan polarizado como el que lamentablemente hoy vive el país.
En este sentido, la falta de contrastación y el unifuentismo son verdaderas “enfermedades del periodismo”, según las ha calificado el maestro Xavier Darío Restrepo, “enfermedades” que lamentablemente se dan con alguna frecuencia en el periodismo ecuatoriano (lo hemos comprobado en algunas notas aparecidas en Mediaciones) y que son evidentes en las notas informativas analizadas. Si de los gráficos anteriores consideramos solamente los datos de la categoría “fuentes contrastadas” tenemos los siguientes resultados.
Notas contrastadas por diario y por tema (en %)
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Extra
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Hoy
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El Universo
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El Comercio
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El Telégrafo
|
La Hora
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Sentencia contra diario el Universo
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0
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23
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6,3
|
8,8
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12,5
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3,8
|
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Consejo Transitorio de la Judicatura
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0
|
13,6
|
21
|
2,3
|
0
|
22,2
|
|
Ley de Comunicación
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100
|
22,2
|
30,7
|
29,4
|
40
|
7,7
|
|
Elecciones en la Asamblea
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100
|
50
|
21
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71,4
|
8,3
|
0
|
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TOTAL
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40
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23,7
|
13
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22,5
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10,06
|
6,5
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En general, todos los diarios tienen serias deficiencias en cuanto a la contrastación de fuentes, pero los que se llevan el premio, por la menor cantidad de notas contrastadas que tienen, considerando el total de las notas sobre los 4 temas son: La Hora con apenas el 6.5%, El Telégrafo con 10.6% y el Universo con el 13%.
Una de las características fundamentales de un medio público, además de la independencia, es la calidad de su periodismo que debe ser ejemplar para los demás medios. Es triste constatar que, en este caso, El Telégrafo no cumple con estas condiciones pues de sus 47 notas sobre los temas en cuestión, apenas 5 (una de cada diez) tienen fuentes contrastadas.
Otro hecho que llama la atención es que el Extra, diario sensacionalista por excelencia y por eso mismo supuestamente transgresor de los principios éticos, en este caso les da una lección a los demás diarios “serios”: es el que mayor porcentaje de notas contrastadas tiene, el 40%, sin que esto merezca alguna felicitación, pero sí reconocer que en este diario esta carencia es menos grave.
Desde distintos sectores, especialmente desde los medios privados, se habla de la necesidad imperiosa de bajar el tono, de reducir las tensiones, de propiciar el diálogo, de acabar con el enfrentamiento medios-gobierno. Sin duda, los sectores sensatos del país coincidimos con estas propuestas, pero también con el hecho de que no solo hay que plantearlas, decirlas a viva voz, sino que hay que ponerlas en práctica. En cuanto a los medios se refiere, haciendo el mejor periodismo posible; uno ético, de calidad, verdaderamente independiente de intereses políticos, económicos, personales, corporativos. En fin, uno completamente diferente al que se ha constatado en este informe (FCh)
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