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“La instanteneidad de la noticia hace que ésta sólo sea verdad por un instante”, escribió Álvaro Cunqueiro, en 1959, cuando faltaba todavía una década para el nacimiento de la primera red informática interconectada.
Hoy, medio siglo más tarde, se confirma esta sentencia del escritor y periodista gallego, sentencia que lleva, sobre todo a los medios impresos, a estar alertas para no difundir “verdades de un instante”, que minutos u horas más tarde dejaron de serlo.
Esto les pasó a los diarios El Universo y El Telégrafo, el miércoles 31 de agosto, quienes informaron algo que ya no era verdad.
“Transportistas paran para exigir seguridad y alza en los pasajes”, dijo El Universo en la portada, en un gran título a cuatro columnas y en tres líneas. Lo ratificó en la pág. 9 donde anunció: “Transporte se paraliza por 12 horas”.
El Telégrafo incurrió en error similar. En portada anunció la convocatoria al paro, y en la pág. 5 anunció que “Transportistas paralizarán hoy sus actividades por doce horas”.
¿Qué pasó en realidad? Esta medida de hecho, efectivamente, fue convocada por la dirigencia del transporte interprovincial e intercantonal del país, el martes 30 de agosto, pero fue suspendida en la noche (los medios no señalan la hora), luego de que llegaron a acuerdos con el Gobierno. Obviamente, la noticia del miércoles 31 de agosto era la suspensión del paro y no el anuncio o, peor aún, la realización del paro.
De hecho, así lo informaron medios como El Comercio, Hoy, La Hora, Expreso.
El caso de El Comercio es especial y una suerte de ejemplo de cómo los diarios tienen que darse modos para enfrentar los contratiempos de hechos de última hora y no caer en difusión de información errada. En la pág. 15, publicó una nota con la información inicial, que la tituló así: “El transporte de pasajeros en las provincias se paralizará 12 horas”. Como la suspensión de la medida fue en la noche, cuando ya estaba impreso buena parte del diario, optó por una solución: en la portada, en el ángulo superior derecho y en forma destacada, anunció que “El paro de buses en provincias se canceló”. Lo acompaña una fotografía, en cuyo pie anuncia sobre esta suspensión del paro e informa que la nota de la página 15 “se elaboró antes de conocer la resolución final”. Una buena salida y una señal de respeto para los lectores.
¿Qué les pasó a los diarios El Universo y El Telégrafo? ¿Cómo entender que se deslice en primera página una nota falsa y con un titular tan llamativo? ¿Falta de acuciosidad? Cuidado, que la información sirve para tomar decisiones. ¿Qué habrán hecho los lectores de los dos medios cuando leyeron que los transportistas intercantonales e interprovinciales paralizan sus actividades? Es verdad que pueden existir asuntos extra periodísticos (como el tema de la impresión, por ejemplo), que pueden incidir en este tipo de errores. Pero eso no justifica, desde ningún punto de vista, la publicación de hechos que ya no son verdad, como lo demuestran los otros diarios que sí informaron de la suspensión del paro.
Y hay algo más. Se produjo un importante desacuerdo en la información entre los diarios Hoy y Expreso. Mientras que para el diario capitalino en diciembre habrá “aumento de tarifas” (lo anuncia en un subtítulo), para el matutino guayaquileño, en ese mes “se va a socializar la matriz tarifaria para determinar si se da o no el alza”. La fuente de los dos medios es la misma: la ministra de Transporte y Obras Públicas, María de los Ángeles Duarte. ¿Este es un asunto solo de imprecisión?.
¡Cuidado! No olvidemos que el único activo fijo de un medio de comunicación es su credibilidad. La falta de acuciosidad y precisión la puede estar feriando peligrosamente (JVC).
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