Noticias censuradas

El Proyecto Censurado de la Universidad de Sonoma State, California, rescata las historias periodísticas más relevantes pero más ocultadas por los grandes medios corporativos transnacionales cada año. En esta sección ofrecemos los textos correspondientes de este proyecto.

Las 25 Noticias Más Censuradas 2010/2011 (CASTELLANO) NUEVO

The Top Censored Stories From 2009-2010. (INGLÉS) 

Las 25 historias censuradas durante 2009-2010 (CASTELLANO) 

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No hay uno, sino dos 11-S…

 

Los medios de comunicación, frente a la imposibilidad obvia de publicar todo lo que acontece en el mundo, tienen que valorar, seleccionar y clasificar lo que van a difundir, es decir, lo que en su criterio es digno de que el público conozca. Al desarrollar este proceso clasificatorio, los medios están automáticamente transformando la realidad, es decir, construyendo una nueva realidad en la mente del público. ¿Y sobre qué base lo hacen? Tienen que aplicar una tabla de valores, producto, no puede ser de otra manera, de su concepción ideológica. En otras palabras, al privilegiar un hecho sobre otro, al darle un enfoque y no otro, están construyendo la realidad del mundo a la medida de su ideología. Lo cual no es ni bueno ni malo, es lo que al medio y al periodista les corresponde hacer todos los días. Como sostiene el profesor español Enrique de Aguinaga, “El periodista, al clasificar la realidad de modo interpretativo, crea una nueva realidad”.

El domingo 11 de septiembre se recordó un hecho que marcó un antes y un después en la historia de la humanidad: el atentado a las Torres Gemelas, que fue repudiado mundialmente y que es necesario recordarlo años tras año.

Eso hicieron todos los medios, para lo cual utilizaron recursos en algún caso bastante atractivos para captar la atención (Ver “La comida entra por los ojos: la información también”).

Pero resulta que no hay un solo 11-S, el de las Torres Gemelas. Hay también otro, más antiguo, cierto es, pero que no deja de ser importante y necesario recordarlo: el golpe de Estado que el General Augusto Pinochet dio el 11 de septiembre de 1973 al primer gobierno socialista del mundo elegido democráticamente, cuyo presidente era Salvador Allende.

Hoy, La Hora, Expreso y El Telégrafo olvidaron este otro 11-S. El Comercio y El Universo no: le dieron menos espacio (esa es su decisión y hay que respetarla), pero el tema estuvo presente.

¿Cuál será el mundo que, voluntaria o involuntariamente, intentaron construir esos cuatro medios que decidieron no tomar en cuenta el golpe de Estado de Pinochet como digno de recordarse?

El lector tendrá respuestas múltiples. Con la que definitivamente no podría estar de acuerdo es con aquella que considere que fue un “olvido involuntario”,

pues de ser así, eso sería imperdonable en un editor o periodista que se precie de tal. ¿Quizá primó la tabla de valores o concepción ideológica del editor o del medio? ¿O el socorrido “corre-corre” propio de una sala de redacción y de la hora de cierre? Sobre esto último, conste que no fue un hecho de última hora, sino que debió haberse programado con la suficiente antelación, así como lo fue la cobertura sobre las Torres Gemelas.

Al parecer, lo único que queda claro es que, El Comercio y El Universo, desde un punto de vista estrictamente profesional, consideraron que un cruento golpe militar que dio paso a una de las grandes tiranías del continente (que provocó tantos o más muertos que el atentado a las Torres Gemelas), seguía siendo digno de recordarse y darlo a conocer a sus lectores. Bien por ellos y por sus lectores (JVC).

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