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Ciertamente que es imposible dar a conocer “todo lo que sucede” en el país o el mundo. No faltaba más. Para eso, entre otras cosas, apareció el periodista, profesional encargado de clasificar, seleccionar y valorar los acontecimientos que los convertirá en noticias y los difundirá al público.
¿Sobre qué base define lo que se publica y lo que deja de publicarse? Pregunta sin respuestas definitivas, pues hay mil y un factores que inciden en ese proceso. Pero algo creo que sí queda claro: todos los criterios estarán definidos, en última instancia, por lo que el medio entienda qué es hacer periodismo. ¿Resaltar el conflicto? ¿Dar a conocer lo raro, lo novedoso? ¿Difundir lo que es trascendente? ¿Decir lo que dicen los famosos e importantes? A esta lista habrá que añadirle una interminable propuesta de criterios de noticiabilidad. Pero todos, obviamente, responderán a las expectativas, intereses, intencionalidades del medio, que no necesariamente coinciden con los de las audiencias.
El pasado martes 10 de octubre, el Presidente Correa estuvo en Guayaquil. Estuvo presente en la premiación a “242 abanderados del Guayas” con mil dólares a cada uno, “como parte de la beca al esfuerzo académico Benjamín Carrión” (Hoy, p.6, 19/X/11). Luego visitó el hospital de niños Francisco de Ycaza Bustamante y el Banco de la Vivienda.
El acto central fue -¿cabe alguna duda?-, la entrega de los estímulos económicos a los mejores estudiantes de los colegios guayaquileños (¿lo raro? ¿lo novedoso? ¿lo trascendente?, todo esto y mucho más). En este acto, el Presidente de la República habló no solo de este hecho, sino también de la recaída del alumno herido en las últimas protestas estudiantiles en Quito y, en ese contexto, pidió a los estudiantes que “no se dejen manipular por la UNE”.
¿Qué parte de la información seleccionaron los medios para difundirla? Solo analicemos dos: Hoy y Expreso, que fueron los que más destacaron el acontecimiento.
Diario Hoy desplegó una amplia información que ocupó media página (11 párrafos), con un titular a todo lo ancho: “Esfuerzo, premio de $ 1.000”. Y en una nota adjunta informó que “Presidente Correa asistió a la entrega de reconocimientos”. Le acompañan dos fotos con un primer plano de los homenajeados. El contenido de la nota principal se centró en los estudiantes, y estuvo enriquecida con testimonios de un par de ellos y de las autoridades de los planteles. ¡Ni una sola palabra del Primer Mandatario! (para eso estaba la nota secundaria). ¡Qué buen ejemplo de cómo hacer un periodismo cercano a la gente y no al poder! ¿Qué habrán dicho los estudiantes homenajeados, sus padres, las autoridades de dichos planteles?
Expreso, por su parte, el mismo hecho tituló así: “Correa pide a estudiantes no dejarse manipular por la UNE”. Y se manda una nota de once párrafos donde hay apenas dos referencias al hecho central. Claro que la foto, a todo color, se refiere a la entrega de un cheque simbólico a una estudiante. Por supuesto, no aparece el nombre de ninguno de los homenajeados ni de uno solo de los colegios. Pero, eso sí, en los primeros cuatro párrafos, no faltaron transcripciones de palabras con alta carga negativa: “malos maestros”, “estado nada halagador”, “evidentemente irritado”, “carne de cañón”, “esos irresponsables”, “¡tengan algo de decencia!”. ¿Qué habrán dicho los estudiantes homenajeados, sus padres, las autoridades de dichos planteles?
¿Está mintiendo diario Expreso? No, para nada. Está solo seleccionando lo que considera que es lo más importante para difundirlo. Y lo hace desde sus intereses, sus expectativas, sus deseos, sus frustraciones, sus intenciones. Desde su concepción de hacer periodismo. Al parecer: lo negativo, lo conflictivo, la actoría política (del medio) en detrimento de la actoría social. ¡Qué buen ejemplo de cómo hacer un periodismo cercano al poder -aunque sea para desprestigiarlo- y lejano de la gente! (JVC).
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