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Al día siguiente de un partido de fútbol, dar a conocer el marcador es como llover sobre mojado. Las nuevas tecnologías de información y comunicación no solo que han acortado, sino que han eliminado las distancias entre el momento en que se produce el hecho y el momento en que se conoce el hecho, por lo que la creatividad del reportero, para decir lo que ya “todo el mundo” sabe, se impone de manera ineludible. El lector espera un “plus”, un valor añadido a la información ya conocida. A veces, suficiente con que ese plus esté en el título, que es el que gana lectores, el que les atrapa por el cuello y les lleva por el vericueto de su información, la mayor parte de la cual, inevitablemente, será ya conocida.
Los medios nacionales vienen esforzándose por cumplir con este reto, que no es nada fácil. Si se realizaron seis cotejos de la Serie A, otros tantos de la Serie B y se anuncian los que vendrán, tanto de torneos nacionales como internacionales, la cantera de la creatividad nunca va a alcanzar.
Pero los esfuerzos son dignos de ponerse de relieve.
Este martes 29 de noviembre, Liga Deportiva Universitaria jugaba con Vélez Sarsfield por las semifinales de la Copa Sudamericana. La mayoría de titulares de ese día apuntaron a lo más o menos obvio: “Albos tras otra final en Buenos Aires”, “Liga juega por un cupo en la final”, “A 90 minutos de la final”. Un solo medio, El Comercio, se jugó por otra propuesta: “San Dida. En tus manos se encomienda Liga”. Fue el titular que publicó en dos líneas, resaltando en palabras enormes la expresión “San Dida”, para referirse al arquero del equipo ecuatoriano, en quien iba a recaer buena pare de la responsabilidad del cotejo que, se preveía, iba a ser de constantes ataques del equipo rival sobre el arco “ligado”.
Sobre el triunfo del Barcelona de Guayaquil frente al finalista Deportivo Quito, dos titulares se salieron de la formalidad. “Un ‘Gordo’ triunfo” tituló Expreso (28/XI/11). Con esta metáfora, se mataron dos pájaros de un tiro: se informó de la ganancia del equipo guayaquileño y se dio a conocer quién fue el autor del gol: el “Gordo Lucho”, como se le conoce al jugador “torero” Luis Caicedo. Si bien el triunfo no fue “gordo”, es decir, abultado, cabe la analogía.
El otro titular que demostró creatividad sobre el mismo tema fue “El ‘Ídolo’ pide Copa”, de El Comercio. Aquí se prefirió referirse a las consecuencias del triunfo antes que al hecho mismo, lo cual es abordar una nueva e importante faceta de la información. Cualquiera de los dos casos siempre será preferible a decir simplemente “Barcelona ganó merecidamente”, como se dijo en otro matutino.
Y si de creatividad hablamos, uno que puede llevarse las loas sería el siguiente: “Buscan ‘bombillos’ para adornar la fiesta” (La Hora, 24/XI/11). Se refiere al triunfo del Deportivo Quito sobre el Deportivo Cuenca. Pero ¿qué tienen que ver los bombillos y de qué fiesta se habla?
Este es un titular que requiere de la complicidad del lector, pues se juega con algunos elementos, lo cual le hace todavía más atractivo. El contexto es básico en este caso:
Primero, Emelec, conocido como “El bombillo eléctrico” (por su relación con la ex empresa eléctrica de Guayaquil), es el primer finalista del torneo nacional; estaba esperando conocer quién será el otro finalista.
Segundo, Deportivo Quito, al ganar al Deportivo Cuenca, se clasificó para disputar la final con Emelec.
Hasta aquí la información del contexto. Ahora, vamos con las analogías y el lenguaje figurado o de doble sentido.
Estamos cerca de Navidad, donde los bombillos se usan para adornar la fiesta. Con la palabra bombillo se juega a nivel fónico y semántico, pues la palabra se pronuncia de manera igual, pero el sentido es distinto, ya que se refiere no a los focos (primer sentido), sino a los adornos que cuelgan de los árboles navideños (segundo sentido).
Por otro lado, lo atractivo del título -obviamente para los seguidores de uno de los equipos- es que en su conjunto tiene una sutil carga emotiva a favor del cuadro capitalino, la cual está dosificada con una pizca de humor (“busca bombillos”), que le lleva al medio a parcializarse a favor del representativo de “La Plaza del Teatro”, pues, de alguna manera, está anticipándose a un triunfo del equipo quiteño (da por hecho que va a haber festejo: “para adornar la fiesta”)
En este contexto -y así lo entiende el lector-, lo que quiere decir el titular es que el Deportivo Quito, con el triunfo frente al Deportivo Cuenca, se clasificó a la final que la disputará con el Emelec, el equipo “eléctrico”, al cual le va a ganar, luego de lo cual hará la gran fiesta por ser campeones nacionales. Una fiesta que se va a realizar en plena temporada navideña, donde los “bombillos” son los que permitirán que sea un gran festejo.
La parcialización a favor del equipo de “La Plaza del Teatro” se entiende en el contexto de que La Hora es un periódico quiteño. ¿Es adecuada esta parcialización? Si fuese una noticia, no. Pero en el caso de la crónica lo es, pues la subjetividad es uno de sus distintivos. Además, no es una parcialización burda y evidente, sino sutil y atractiva. Pero para nosotros, gane quien gane, ¡Viva la fiesta del fútbol! (JVC).
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