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La literatura es hermana del periodismo, por lo cual, cuando sea posible, las notas periodísticas deberían echar mano de los mismos o similares recursos lingüísticos que aquella, para atrapar la atención del lector. Eso se llama creatividad u originalidad.
Pero hay ocasiones en que, por tratar de ser creativos, caemos en el sinsentido. Algo de esto sucedió en el siguiente titular de diario hoy (23/VIII/10): “Bevacqua vacuna dos veces a toreros”.

Según entendidos en la materia, cuando en notas periodísticas se usen recursos retóricos como metáforas, metonimias, etc., estas deben ser lo más sencillas posible para facilitar su entendimiento. Recordemos que se escribe para un público medio, no especializado, a quien no le vamos a exigir hacer malabares para tratar de entendernos.
En términos simples, la metáfora es una analogía, un ejercicio de transposición de palabras, de acuerdo a un significado muy cercano.
Al referirse a los integrantes de la selección de Camerún como los “leones cameruneses”, se está transponiendo el significado común de león como un ser fuerte, aguerrido; de hecho, es el rey de la selva (otra metáfora). Los seleccionados cameruneses, entonces, son aguerridos, fuertes, en su momento, los “reyes” del balompié africano. La relación es sencilla y fácilmente digerible en el común del lector.
Apliquemos el caso al titular de Hoy. Ahí, vacuna está en lugar de goles. Lo que se quiere decir es que el delantero del equipo del Manta, Bevacqua, metió dos goles y con ellos ganó su equipo al Barcelona de Guayaquil.
¿Cuál es la similitud o cercanía entre vacunas y goles? Veamos: a Barcelona se le conoce como el “equipo torero”. ¿Y a quién se vacuna? A personas y animales, entre estos últimos a los toros. Toros, toreros, Barcelona, vacuna… por ahí pretende ir la relación.
Pero ¿para qué se vacuna? Para prevenir una enfermedad. ¿Y qué tiene que ver la enfermedad con los goles?... Francamente nada. ¡Ahí terminó la relación! La vacuna con los goles no tienen ninguna relación ni semántica ni fonética ni nada que le haga creativo al titular. Además ¿alguien le conoce a Bevacqua, a más de los seguidores del Manta, como para ponerlo en el titular de un diario que no es de esa ciudad?
Antes de lanzarnos por este camino pantanoso, pero necesario y hermoso, de las figuras retóricas, hagamos este ejercicio y veamos si cabe o no el uso de metáforas, sinécdoques, metonimias. Porque cuando se lo logra, informamos deleitando y ese es un recurso muy preciado en nuestra profesión.
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